Escultura barroca veneciana de una sirena con jardinera
Atribuida a Andrea Brustolon
Italia (Venecia), siglo XVIII
Magistralmente tallada en madera de nogal, esta escultura representa a una sirena desnuda arrodillada sobre una elaborada base de volutas decorada con motivos de conchas, sosteniendo sobre su cabeza una gran jardinera circular ricamente ornamentada. La figura femenina está ejecutada con extraordinaria sensibilidad: el cuerpo presenta un modelado suave y naturalista, el rostro se dirige ligeramente hacia arriba con una expresión serena y el cabello ha sido tallado en mechones sueltos y fluidos.
La jardinera está profundamente calada y decorada con hojas de acanto, cartelas y ornamentación de rocalla, creando un espectacular juego de luces y sombras característico de la mejor talla barroca veneciana.
La obra está realizada en nogal de alta calidad, de veta excepcionalmente fina y cálida tonalidad uniforme. La composición combina una escala monumental con un refinado trabajo de talla, transformando un objeto funcional en una auténtica obra escultórica.
La escultura se atribuye a Andrea Brustolon (Belluno, 1662–1732), el célebre escultor veneciano conocido como el «Miguel Ángel de la madera». Brustolon y su taller alcanzaron gran prestigio por sus muebles figurativos y objetos decorativos ricamente tallados en nogal y otras maderas nobles, en los que figuras mitológicas o alegóricas sostienen elementos arquitectónicos o funcionales. Obras comparables de Brustolon y de su círculo se conservan en el Ca’ Rezzonico de Venecia.
Origen: Italia (Venecia)
Fecha: Siglo XVIII
Material: Madera de nogal
Estado: Buen estado de conservación, con desgaste propio de la antigüedad y el uso.
Medidas: Altura 110 cm; Diámetro de la jardinera 75 cm.