Inglaterra, siglo XX
Una impresionante pareja de grifos ingleses guardianes de puerta, realizados en piedra fundida, con una extraordinaria calidad escultórica y un magnífico nivel de detalle. Combinando el cuerpo de un león con la cabeza y las alas de un águila, el grifo ha sido considerado desde la Antigüedad como un poderoso símbolo de fuerza, vigilancia y protección, convirtiéndose en el guardián tradicional de entradas, portones y prestigiosos conjuntos arquitectónicos.
Fundidos con gran maestría, los grifos destacan por el fino modelado de sus plumas, la expresividad de sus rostros y sus equilibradas proporciones. La atractiva pátina desarrollada con el paso del tiempo realza su carácter histórico y su gran atractivo decorativo.
Perfectos para flanquear una puerta, la entrada de un jardín, una terraza o incluso un elegante espacio interior, estos grifos constituyen un impresionante punto focal y evocan la rica tradición de la ornamentación de jardines y grandes residencias inglesas.
Una pareja atemporal y de extraordinario valor decorativo que combina el simbolismo clásico con una excelente calidad artesanal.
Origen: Inglaterra
Fecha: Siglo XX
Materiales: Piedra fundida
Estado: Buen estado de conservación, con una atractiva pátina y desgaste propios de la antigüedad y del uso en exteriores.
Medidas: Alto 58 cm; Ancho 19 cm; Fondo 22 cm.